Técnica de parada de pensamiento

On 16 de octubre de 2013 by femeniname

No pienses en un elefante blanco…

 

 

 

elefante

 

 

¿Qué te ha pasado ahora mismo por la cabeza después de leer la anterior frase? Casi con toda seguridad habrás visto un elefante blanco ¡si no existen!

La ansiedad tiene mucho que ver con los pensamientos ilógicos o distorsionados. Esta ansiedad es una reacción desproporcionada frente a un estímulo ambiguo, que se reconstruye, por parte de la persona que la experimenta, a partir de pensamientos ilógicos e irreales que distorsionan la imagen de sí mismo, de los otros o del mundo. Esta distorsión contribuye a crear y mantener pensamientos negativos de culpa, ansiedad o depresión.

Las personas que sienten ansiedad se imaginan la posibilidad más amenazante, se muestran hipervigilantes y piensan lo peor. Se imaginan y ven un elefante blanco aunque no exista. Por ello vamos a explicar una técnica muy útil para paralizar este diálogo interno negativo que nos genera emociones desagradables.

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La PARADA DE PENSAMIENTO es un procedimiento muy sencillo que podemos hacer en estos PASOS:

1. Identificamos nuestro malestar: cuando noto emociones negativas las utilizo como señal de aviso de que estoy empezando a pensar cosas negativas.

2. Me doy cuenta de estos pensamientos autodestructivos que estoy teniendo. Los verbalizo en voz alta tal y como los estamos produciendo. Por ejemplo: “ahora me duele mucho la cabeza y puede ser que me ocurra algo muy grave, tendré que llamar a urgencias…”

3. Seleccionar un estímulo de corte. Es un estímulo intenso que se pueda usar a voluntad y que atraiga nuestra atención inmediatamente: una palmada, un ruido fuerte, tirar de una pulsera y simultáneamente utilizar palabras como ¡stop! ¡basta!… Elige el estímulo que te resulte más útil para efectuar la parada pero una vez escogido siempre has de utilizar el mismo.

4. Cambio de actividad. Una vez que hayamos usado el estímulo, busco una actividad que requiera mi atención, por ejemplo recordar imágenes agradables o hacer sumas difíciles mentalmente. Con unos pocos segundos es suficiente para conseguir que el pensamiento anterior no vuelva. Este paso se debe repetir varias veces hasta que resulte fácil identificar la cadena de pensamientos y cortarla.

5. Ahora se genera solo mentalmente (sin verbalizar en voz alta) la secuencia de pensamientos y se interrumpe nuevamente con el estímulo de corte elegido.

Una vez aprendida esta técnica se debe practicar de forma sistemática. Requiere práctica y alcanza su eficacia tras un cierto tiempo de aplicación. Al principio los pensamientos no deseados pueden aparecer, pero con la práctica conseguiremos disminuir su frecuencia e intensidad.

octubre 2013 © Alicia Yagüe

 

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