Saltar de la zona de confort

On 26 de febrero de 2014 by femeniname

En el ámbito del coaching, la zona de confort es la zona en la que estamos cuando nos movemos en un mundo que dominamos, es lo cómodo, lo seguro, lo que conocemos ( sea agradable o no). Este término define muy gráficamente el acomodo de aquellas personas que han renunciado a tomar iniciativas que les permitan dirigir sus vidas.

zona_de_confort

Alrededor de esta zona de confort está la zona de aprendizaje, que es donde salimos para ampliar la visión del mundo, las nuevas sensaciones. Es donde observamos, experimentamos y aprendemos.

Más allá de esta zona, nos encontramos con la zona de la no experiencia. Es la zona donde suceden las cosas mágicas, la de los grandes retos, la zona de lo desconocido. En esta zona la gente no entra por miedo (al fracaso, al que dirán, al ridículo…), sin embargo es la zona donde nos pueden ocurrir las cosas más increíbles.

Al salir de la zona de confort no significa que no podamos volver, más bien al contrario, volvemos a la zona de confort y aprendizaje a abastecernos de los recursos personales que vamos necesitando.

La vida empieza al final de la zona de confort.

¿Te atreves a saltar?

 

6 Responses to “Saltar de la zona de confort”

  • Aunque estoy de acuerdo en que hay que arriesagarse, entiendo que hay mucha gente que es feliz en su zona de confort. En estos casos me parece perfecto que sigan ahí. Sólo les empujaría a salir y buscar nuevas experiencias y nuevos horizontes si en esa zona no son felices…. No todo el mundo tiene inquietudes, aunque es verdad que los nuevos aprendizajes siempre nos enseñan y aportan, hay mucha gente que no desea ese avance y prefiere que no haya cambios en su vida. Decir que, “la vida comienza al final de la zona de confor”, es decir a millones de personas que prefieren su ruitina que tienen una vida tirada a la basura.

    NA: Yo apusto por salir de zona de confort, 🙂
    Besos.

  • Estoy totalmente de acuerdo contigo Alberto. La gente que está bien donde esté no tiene por qué moverse a ningún otro sitio. Efectivamente hay personas que son felices en la zona de confort, entonces para qué van a cambiar si estar ahí les satisface.
    El problema es cuando no se está bien en la zona de confort (por inquietudes, por búsqueda de nuevas experiencias…) y los miedos no les permiten saltar a las otras zonas donde sí podrían encontrarse mejor. Por eso yo animo a saltar a todo aquel que quiera cambiar y desarrollarse. Los que están bien en la zona de confort ¡enhorabuena! 🙂

  • Desde luego el salir o no de esa zona depende mucho de cada persona y sus aspiraciones. Acomodarse es tener más de lo mismo, lo que para muchos es hasta una aspiración en la vida. Pero no hay mejoras sin riesgo!

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