Interpretación de mujeres en la ventana

On 5 de junio de 2013 by femeniname
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Mujeres en la ventanas, 1960. Murillo

Este lunes empezamos ofreciendo una interpretación muy personal de lo que puede pensar la muchacha en la ventana, de Salvador Dalí. Hoy afrontamos esta preciosa pintura de Murillo. Soy consciente que una de las interpretaciones es que nos encontramos ante dos prostitutas, la mayor sería la alcahueta. Por su manera de vestir (escote, adornos de flores…) parece que la más joven estaría llamando a un hipotético cliente, dado que no estaba bien visto que las mujeres «honradas» se asomasen con tal descaro a las ventanas, ya que para no ser vistas utilizaban las cortinas y celosías. Os presento mi interpretación plasmada en esta historia de mujeres que es totalmente distinta:

– Te está mirando. Cuando te ve no da pie con bola. Se ha caído del caballo y ahora ya no sabe qué hacer. Se oyen las carcajadas de sus amigos en todo el pueblo. Cuando vayan a la taberna brindarán hasta caerse de la risa.

– Ya, ya, hermana. Tú dices mucho, pero el primo también está mirando a esta ventana y no es a mí precisamente.

– Habla bajito que aunque madre está cosiendo se entera de todo y es capaz de no dejarnos abrir la ventana más. Es el único aliciente del día, lo que vemos por esta ventana. La vida pasando. A estas horas siempre van los mozos por la calle y podemos hablarles con los ojos.

– Te lo he dicho muchas veces, dentro de poco, estaré ahí abajo, en la calle. Paseando con él del brazo. Tú tampoco estarás aquí, porque te habrás ido a vivir con el primo a su pueblo. Yo trabajaré y quizá ya llevemos un cochecito con un niño. Haré que el mundo nos mire por las ventanas, ya verás.

– Vamos, soñadora, que madre nos llama

4 Responses to “Interpretación de mujeres en la ventana”

  • Gemma

    Está muy bien el giro que le das a la interpretación «oficial». Los oficios que se reconocían en otras épocas a las mujeres eran parteras, putas o esposas- Saludos.

  • Mujeres en la ventana.
    Me ha parecido una obra maestra, por la geometría y la posición de las figuras. Cómo ha fundido los dos rostros para que a simple vista veamos a dos mujeres en una ventana.
    Poniendo atención descubro que la obra esconde dos dualidades. Juventud-vejez, e inocencia-malicia.
    La vieja tiene la mitad del rostro joven y una mano (prueba tapándole la otra mitad). Igual sucede con la joven, en la cara y en las manos (una la muestra y otra la oculta).
    Me he fijado en más detalles: El dedo anular exagerado, que se tocan y el tamaño de la hoja e la ventana.
    B.

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